lunes, 25 de abril de 2011

Jugar al gua , las canicas, etc

Reunidos 3 ó 4 chicos, alguno de ellos a citar a los demás para jugar al GUA, pues había poquísimos que no tuvieran BOLAS (de cristal o de hierro), en los sitios donde se practicaba este juego donde ya había hechos pequeños hoyos en el suelo llamados GUAS. Desde este hoyo, los 3 ó 4 que tomaban parte (podían ser solamente dos y más de cuatro), tiraban una BOLA a una raya hecha en el suelo a una distancia de unos dos metros. El que conseguía que su BOLA quedara más cerca de la raya era el primero, y así sucesivamente iban estando los más cerca hasta el más retirado que era el último. El primero tiraba la BOLA dirección al GUA. Los demás las iban tirando retiradas unas de otras, pues el primero con el dedo meñique de la mano izquierda puesto en el sitio donde estaba la BOLA, que luego el dedo gordo le apoyaba en la muñeca de la mano derecha, que en esta mano entre la uña del dedo pulgar y la yema del dedo índice, se sujetaba la BOLA y con el pulgar se empujaba y salía disparada. El motivo era dar a una BOLA de las otras que era llamado PRIMERA, volvía a tirar igual, y si la daba por segunda vez, que ambas BOLAS tenían que quedar separadas a más distancia que la medida de un pie, que era llamada SEGUNDA o PIE, y luego tiraba por tercera vez, y si atinaba se le llamaba MATUTE, para luego dirigirla al GUA para que cayera dentro, y si lo conseguía hacerlo todo, ganaba la BOLA del contrario, que casi siempre no era esta BOLA precisamente, ya que estaba destinada para el juego, era otra que sacaba del bolsillo de peor calidad, y este jugador quedaba eliminado, o se ponía nuevamente a jugar poniendo su BOLA en el sitio que le apetecía. Si por casualidad el JUGADOR anterior no había conseguido ganar, entonces su BOLA quedaba en el sitio donde había MARRADO (fallado), y le tocaba jugar al que era el segundo. Se fueron convirtiendo los muchachos mas "riquetes", y entonces algunos en vez de jugarse bolas, se jugaban el dinero, que solía ser una perra chica de 5 céntimos por partida perdida, que si algún jugador ganaba varias, podía comprar bastantes cosas.
VARIANTES:
  
Se trata de un juego que se practica con canicas, bolas de arcilla, piedra, vidrio o metal de pequeño tamaño. El número de jugadores no es fijo, como mínimo se precisan dos, pero pueden jugar muchos más, aunque lo normal es entre 3 y 5.
    Para empezar debía contarse con un gua, un pequeño hoyo de forma semiesférica, practicado en el suelo, con una profundidad de 3-5 cm. (normalmente estaban hechos de otros días, si no se hacía en un momento). A una distancia de unos 3-4 metros se trazaba una raya.
    Al comenzar el juego los participantes lanzaban su canica desde el gua a la raya para determinar el orden de participación. Comenzaba el que más cerca había quedado de la raya, que además ponía las condiciones.
    Desde ese momento los jugadores lanzaban sus bolas intentando introducirlas en el gua. A medida que lo iban consiguiendo tiraban a dar a las canicas de los demás. Entre la bola que tiraba y la que golpeaba debían quedar siempre unas distancias determinadas: dedo, cuarta, pie, bola y carambola o quiriscola (tres pies), tras lo cual debía meter gua de nuevo. Se eliminaba así al rival, que debía pagar una canica. El juego seguía hasta que quedaba un único jugador.
    El juego sufría continuas alteraciones y riñas. Unos se acusaban a otros de "meter manga" (alargar la mano al tirar más allá de la cuarta reglamentaria), se discutía de si cabía el die o el dedo, de si alguien había movido la bola...

   
El juego admitía diversas variantes, así podía jugarse "a matar", en cuyo caso no era preciso meter gua y dar dedo, cuarta..., bastaba con golpear la bola del rival.
    Otra variante practicada en ocasiones era jugar "a sacar". Se trazaba un rectángulo o cículo donde cada participante depositaba una bola; tras determinar el orden, tirando a raya, como en el caso anterior, se lanzaba contra las bolas depositadas, ganándose las que se conseguían  sacar de la zona.
    Los chavales solían tener bastantes canicas, bien porque las compraban, las ganaban o las conseguían de diversas formas, así abundaban las de hierro, que se sacaban de cojinetes viejos obtenidos por los más complicados métodos. Todos solían tener una bola favorita que utilizaban para jugar, pero si perdían nunca entregaban ésa, sino otra cualquiera. Las canicas se empleaban también como moneda de pago en otros juegos, como en la peonza.

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